Práctica · 龍王寶瓶法

El Yoga del Jarrón del Tesoro del Rey Dragón龍王寶瓶之瑜伽

Una enseñanza del Gran Maestro Lu — Hong Kong, 4 de febrero de 1990.Traducido al inglés por Janny Chow.

Se requiere la iniciación antes de practicar

Para realizar el Yoga del Jarrón del Tesoro del Rey Dragón, primero hay que tomar refugio en Su Santidad el Buda Viviente Lian Sheng, y luego solicitar la iniciación de esta práctica a Su Santidad o a un maestro autorizado de la True Buddha School. Hasta entonces, esta lectura es solo para inspiración.

La visualización de la práctica: del jarrón del tesoro sellado se eleva un dragón que se transforma en los Cinco Budas Dhyani, cuya luz desciende de nuevo sobre el jarrón
寶瓶化龍,龍化五佛,五佛放光加持寶瓶
El jarrón se vuelve el Dragón; el Dragón se vuelve los Cinco Budas; su luz bendice el jarrón.
Mudralos dedos medio e índice de ambas manos cruzados
MantraNamo Sam-man-doh,
moo-toh-nam,
wah-ri-la, men
Recitación108 veces,
siete días seguidos
Culminaciónel jarrón se arroja
al mar

Primera parte · La enseñanza

El origen del Yoga del Rey Dragón

¡Buenas noches a todos! Como hace apenas unos días celebramos el Año Nuevo chino, quisiera desearles a todos los que están aquí: ¡Kung Hei Fat Choi! (aplausos)

¡A todos nos alegra oír las palabras Fat Choi (hacer dinero)! Estoy muy contento de tener la oportunidad de saludarlos esta noche, porque muy pocas veces tengo la ocasión de hacerlo. Me emociona mucho verlos a todos tan entusiasmados.

Como el Año Nuevo chino fue hace tan poco, pensé que sería apropiado hablar hoy del Yoga del Rey Dragón y enseñarlo. En realidad, la transmisión de este Yoga del Rey Dragón la pidió el propio Rey Dragón. A través de mí, Él quiere que todos sepan que existe un yoga así porque, hasta ahora, nadie lo ha transmitido. O, si alguien lo ha hecho, yo no me he enterado.

Sabemos que en las escrituras budistas hay muchas referencias al Rey Dragón porque, cuando el Buda Sakyamuni impartía sus enseñanzas, los devas, los dragones y otros miembros de los Ocho Seres Sobrenaturales venían con frecuencia a escuchar y a dar su apoyo. Nuestra ceremonia de hoy también cuenta con el apoyo de los devas, los dragones y los demás Ocho Seres Sobrenaturales.

Por favor, no se alarmen cuando les diga que hoy hay quince dragones en el espacio, aquí frente a nosotros.

Ni dieciséis, ni catorce, sino exactamente quince dragones. Quince dragones están hoy aquí para apoyar nuestra ceremonia.

También hay hoy aquí muchos budas y bodhisattvas. Podemos ver a Amitabha, al Bodhisattva Kuan Yin, a los Cuatro Reyes Celestiales, a los Protectores del Dharma Vajrapani y Kuan-ti, y a muchísimos otros budas y bodhisattvas.

Uno de los budas presentes es el Venerable Buda Rey Dragón, que es uno de los 35 budas mencionados en el Artículo del Arrepentimiento. El Venerable Buda Rey Dragón, un buda grandísimo, ha descendido hoy hasta nosotros junto con otros quince Reyes Dragón, porque se enteraron de que hoy voy a hablar del Yoga del Rey Dragón.

En mi próximo libro, el número 86, titulado «El vuelo luminoso de luces y sombras», escribiré sobre cómo el Rey Dragón vino a rogarme que hablara de este yoga. Al norte de Seattle, en Estados Unidos, hay una isla llamada Kometal Island. Esa isla está en el océano Pacífico. Un día, varios discípulos y yo estábamos en un parque de la isla, contemplando la vista del mar. El Maestro Siempre-Sabio y el Maestro Siempre-Bondadoso también estaban allí. Era el atardecer y el mar estaba muy en calma, como un espejo, sin una sola ola en su superficie.

De repente, ¡el agua en medio del océano Pacífico empezó a arremolinarse hacia arriba! Esa turbulencia es algo así como el burbujeo del agua hirviendo en medio de la olla cuando estamos cenando hot pot. Sonaba así: «Bu, ju, bai».

Todos los discípulos que estaban allí vieron y oyeron esa escena y ese sonido tan extraños. En ese momento, yo estaba murmurando un mantra.

Ah, sí: una de las discípulas que estaban allí en ese momento nos acompaña hoy también, la señorita Fong-cheng. Seguramente está sentada entre el público en este momento.

¡Fue muy extraño! Solo el agua que teníamos enfrente se agitaba por todas partes, mientras que el resto de la superficie del mar seguía muy tranquila, como un espejo. Así que le hablé al océano: «Está bien, con eso basta. ¡Por favor, cálmate!».

Pronto la turbulencia disminuyó y el mar volvió a quedar quieto. Sin embargo, ¡no había pasado ni un minuto desde que terminé la frase cuando el mar empezó a agitarse otra vez! Miré y, ay, Dios mío, ¡ahí estaba la familia del dragón! Antes había sido el padre y ahora era la madre. Le dije que no hacía falta tanta cortesía: ¡con un representante de la familia era suficiente!

Con esto, el agua se calmó un ratito pero, en menos de un minuto, ya estaba burbujeando por todos lados otra vez. ¡Vaya! Esta vez fue más tumultuoso que antes: había más de diez olas rodando hasta la orilla. ¡Esta vez habían venido los hijos, las hijas y los nietos del Dragón! Así que junté las palmas en señal de gratitud, dándoles las gracias por haber venido de tan lejos a verme.

En realidad, el Rey Dragón quería que yo transmitiera este Yoga del Rey Dragón. Se había mostrado en el espacio, por encima de las aguas agitadas. La gente que estaba a mi alrededor solo veía el agua agitándose; no podían ver al Rey Dragón. Siendo así, conversé con el Rey Dragón a mi manera.

El Rey Dragón me dijo: «Es cierto que Jambhala, la Deidad de la Riqueza, es la deidad más rica del Cielo de este mundo. Desde que la True Buddha School incluyó a Jambhala entre las Ocho Deidades Principales para el cultivo, Jambhala se ha vuelto verdaderamente famoso en todo el mundo. Muchos cultivadores empiezan ahora su práctica de meditación con el Yoga de Jambhala, razonando que es importante librarse primero de las preocupaciones económicas antes de poder dedicar todo su esfuerzo a recorrer el camino hacia la Iluminación. No hay nada de malo en eso. Uno necesita resolver sus problemas económicos para poder concentrarse y sentarse a meditar. Cuando uno alcanza el poder de la concentración, entonces llega la sabiduría. La sabiduría tiene que estar ahí primero, antes de que uno alcance la realización. Como son tantos los discípulos de la True Buddha School que cultivan el Yoga de Jambhala, y hasta recitan el mantra de Jambhala mientras caminan y mientras duermen, ¡Jambhala está de verdad demasiado ocupado!».

Después el Rey Dragón continuó: «¿Cómo vamos a dejar que Jambhala se agote de tanto trabajar? En los cielos, Jambhala es la mayor Deidad de la Riqueza pero, en el océano, ¡el Rey Dragón es el mayor Dios de la Riqueza! ¡Jambhala está ocupadísimo mientras yo no hago nada!».

¿Saben lo que me dijo después este Rey Dragón? Me contó que tenía tanto tiempo libre que se lo pasaba agarrando algas y leones marinos, nadando y retozando en el océano, porque nadie le pedía nada.

Tal vez, después de oír todo esto, se pregunten si de verdad me llevo tan bien con el Rey Dragón. Si bien es cierto que el Rey Dragón y yo nos llevamos muy bien, aun así no soy el yerno del Rey Dragón (risas). En Taiwán hay un dicho popular: cuando alguien se suicida lanzándose al mar, se convierte en el yerno del Rey Dragón. Pues bien, yo no soy el yerno del Rey Dragón, pero me encanta nadar en el mar. Cuando era niño, mi lugar favorito para nadar era la bahía de Hsitzu, en el puerto de Kaohsiung, en Taiwán. Me sumergía hasta el fondo de la bahía para buscar cosas y sacarlas a la superficie. En aquel entonces no nadaba hasta el Palacio del Rey Dragón y todavía no conocía al Rey Dragón.

La tercera persona en ir al Palacio del Rey Dragón

Fue mucho después, cuando ya había empezado mi práctica de cultivo, cuando realmente pude visitar el Palacio del Rey Dragón durante mi meditación. Según las escrituras budistas, dos personas han visitado el Palacio del Rey Dragón. La primera fue el fundador de nuestra religión budista, el Buda Sakyamuni, que fue allí a enseñar el dharma.

En aquel entonces, el Buda Sakyamuni no usó un tanque de oxígeno ni se puso un traje de buceo. Lo que pasó fue que el Rey Dragón invitó al Buda Sakyamuni a ir al Palacio del Rey Dragón a dar enseñanzas, así que se formó con agua una escalera que llevaba directo hasta el interior del Palacio. Por esa escalera, el Buda Sakyamuni y sus asistentes, junto con unos cuantos arahats, caminaron hasta el interior del Palacio del Rey Dragón.

La segunda persona que fue al Palacio del Rey Dragón fue el Bodhisattva Nagarjuna. Por supuesto, el Bodhisattva Nagarjuna podía visitar el Palacio del Rey Dragón porque pertenecía a la familia de los dragones.

Bueno, nosotros también somos miembros de la familia del Dragón, porque somos los «Descendientes de los Dragones» (risas). [Nota del editor: «Descendientes de los Dragones» es una canción china muy popular.]

A nuestro Maestro Siempre-Sabio le encanta cantar esa canción. Tal vez pueda cantárnosla la próxima vez que hagamos karaoke. Con la práctica, cada vez le sale mejor, aunque la disfrutábamos más antes, cuando la cantaba desafinado (risas).

El Buda Sakyamuni fue al Palacio del Rey Dragón a impartir las enseñanzas, y el Bodhisattva Nagarjuna fue allí a leer los sutras. No podría decir que soy la primera persona que ha ido al Palacio del Rey Dragón, pero mi visita allí durante la meditación me convertiría al menos en la tercera persona en haberlo visitado, después del Buda Sakyamuni y del Bodhisattva Nagarjuna (el público aplaude). Los volúmenes de sutras budistas que hay en el Palacio del Rey Dragón son tan vastos como el océano. Según lo que yo sé, ¡son cuatro veces más que todo el Canon Budista del mundo humano! Como he leído todos los sutras del Buda que hay en el Palacio del Rey Dragón, la cantidad de budadharma que conozco es, por lo tanto, cuatro veces mayor que el dharma que existe actualmente en el mundo humano. Si hay alguien en este mundo que se llame a sí mismo un buda, entonces yo soy el Buda de los Budas (el público aplaude).

Los secretos para pedir un deseo con el Yoga del Rey Dragón

Ahora bien, este Yoga del Rey Dragón sirve para mucho más que solo pedir lluvia. En el pasado, muchos monjes eminentes, como el Reverendo Monje Hsu Yuen (Nube Vacía), conocían los métodos para pedir lluvia. Incluso en el Tantra hay yogas con ese propósito. Si todos ustedes aprenden este Yoga del Rey Dragón, todos pueden llegar a ser grandes maestros del dharma porque, cuando pidan lluvia, seguro que lloverá: ¡basta con que los dragones vengan y den una voltereta para que llueva! Sin embargo, este Yoga del Rey Dragón no es solo para pedir lluvia; también puede traerles fortuna, ya que el Rey Dragón es un rey rico del océano. Jambhala es la mayor deidad de la riqueza en el cielo, y el Rey Dragón es el mayor dios de la riqueza en el océano. Muy poca gente conoce este secreto. Hoy se lo cuento a todos, así que ya tienen otra manera de ganar más dinero (el público aplaude).

Estoy seguro de que, después de esta enseñanza del dharma, ¡se van a agotar todos los jarrones del Rey Dragón en Hong Kong! Verán, para cultivar este yoga uno necesita ofrecerle un jarrón del Rey Dragón al Rey Dragón. Se puede pedir un deseo y ese deseo se cumplirá. Ahora voy a hablar de los secretos de estos jarrones del tesoro del Rey Dragón y del secreto de cómo pedir el deseo. Como saben, a veces, cuando les pedimos algo a los budas y bodhisattvas, nuestros deseos no siempre se cumplen. Sin embargo, un deseo pedido al Rey Dragón sin duda se cumplirá. Hay un método secreto para hacer realidad un deseo. Todos los que están aquí esta noche van a conocer este secreto, mientras que los que no están presentes no lo sabrán. Tienen que guardarlo en secreto (risas); si no, si se entera demasiada gente, el Rey Dragón se verá tan inundado de peticiones que no va a poder con todas (risas).

Cuanta menos gente conozca este secreto, más rápido podrá el Rey Dragón cumplir el deseo.

Segunda parte · La sadhana

Este jarrón que sostengo en la mano se llama el jarrón del tesoro del Rey Dragón. Cuando le ofrezcan este jarrón al Rey Dragón, según el método que voy a explicarles, él lo recibirá. Y cuando acepta su regalo, queda obligado a devolverles algo a cambio. Puede que nuestro obsequio no cueste mucho, y aun así él corresponderá con muchísimo más. Cuando le pedimos un deseo a una deidad por medio de la magia tántrica, tenemos que ofrecerle un regalo. Y cuando le ofrecen un regalo, sin falta les dará algo a cambio.

Cómo preparar el jarrón del tesoro del Rey Dragón

Primero hay que hacer algunos preparativos. Vamos a poner cinco clases distintas de hierbas medicinales dentro de este jarrón.

La primera clase es el tubérculo de Poligono multiflor, que es de color negro. Muelan esta hierba hasta hacerla polvo y colóquenla en el fondo del jarrón. Esto representa el chakra de la base. Ese es el primer chakra.

La siguiente clase de hierba se llama Atractylodes macrocephala A. lancea. La forma natural de esta hierba es como un estómago conectado con los intestinos. Muélanla hasta hacerla polvo y colóquenla dentro del jarrón como segunda capa, representando el chakra del ombligo.

La tercera capa es la hierba Tang Kuei [Dong Guai], la Angélica. El corte transversal del Tang Kuei se parece al corazón humano, y por eso representa el chakra del corazón.

La cuarta capa es la hierba Astrágalo. Es de color blanco y la vamos a tomar como el chakra de la garganta.

La capa más alta es la quinta hierba, llamada Gastrodia. Tiene forma de cerebro, y por eso representa el chakra de la coronilla.

Juntas, estas cinco hierbas representan el cuerpo del Rey Dragón. Después de llenar el jarrón con estas cinco clases de polvo de hierbas, hay que sellarlo. Podemos usar una moneda de cobre nueva, del tamaño adecuado, y pegarla con pegamento fuerte sobre la boca del jarrón. Asegúrense de que el jarrón quede lleno hasta el borde.

Las cinco hierbas se disponen en capas como los cinco chakras, selladas con una moneda de cobre y atadas con cinco telas de colores
寶瓶 · Las cinco hierbas se disponen en capas como los cinco chakras, selladas con una moneda de cobre y atadas con cinco telas de colores

Luego hay que preparar cinco pedazos de tela de colores: rojo, verde, azul, blanco y amarillo. Dóblenlos y átenlos con cuidado encima del sello del jarrón del tesoro. Estas cinco telas de colores representan a los Cinco Budas Dhyani, mientras que las cinco hierbas representan el cuerpo del Dragón.

Ahora quizá se pregunten: ¿de qué material debe estar hecho el jarrón del tesoro? Bueno, si son generosos, pueden usar un jarrón de oro, yo no tengo nada en contra; pero entonces mejor regálenmelo a mí (risas) y cómprenle otro de oro al Rey Dragón. Si no les alcanza para uno de oro, consigan uno de plata. El jarrón que tengo aquí lo compró el Maestro Lian-han. Es de plata. (El Gran Maestro Lu le preguntó entonces al Maestro Lian-han cuánto había costado, y el Maestro Lian-han respondió que costó cien dólares de Hong Kong.) Cien dólares de Hong Kong parece bastante accesible. ¡Cien dólares a cambio de mil millones, eso sí es una ganga! Podemos usar un jarrón de oro, de plata o incluso de cobre; pero no de porcelana, porque la porcelana se rompe. Después de comprar el jarrón de plata, llenarlo con las cinco clases de hierbas y adornarlo bellamente con las cinco telas de colores —el orden de las telas es rojo, verde, azul, blanco y amarillo, de arriba hacia abajo—, hay que colocar el jarrón ya terminado ante las estatuas de los budas y bodhisattvas de nuestro altar.

El procedimiento del Yoga del Rey Dragón

Enseguida hay que practicar el yoga. Primero sigan los procedimientos de nuestra práctica grupal del Buda Verdadero: los Cuatro Refugios, la Ofrenda del Mandala, la Invocación, la Protección de la Armadura, la recitación de los Cuatro Votos, y después el mudra. El mudra del Yoga del Rey Dragón es uno de los secretos. Miren bien, es así ( # ). El mudra se parece un poco al carácter chino de "pozo (#)". Los dedos medio e índice de ambas manos se cruzan para formar el " # ".

El mudra: los dedos índice y medio de ambas manos se cruzan formando 井
手印 · El mudra: los dedos índice y medio de ambas manos se cruzan formando 井

Al formar este mudra, visualicen que el jarrón (que ya debe estar colocado en el altar) se transforma en un Dragón de esta manera: la boca del jarrón es la cabeza del Dragón, el cuello del jarrón es el cuello del Dragón, el cuerpo del jarrón es el cuerpo del Dragón, y el fondo del jarrón es la parte trasera del Dragón. Están transformando todo el jarrón en el cuerpo entero de un Dragón. Después le hablan al Rey Dragón y le suplican con sinceridad que se eleve para llegar a ser Buda. Visualicen que este Dragón se eleva al cielo y se transforma en los Cinco Budas Dhyani, que moran en el espacio.

Después de visualizar todo esto con claridad, reciten el mantra, que es: Namo, Sam-man-doh, moo-toh-nam, wah-ri-la, men.

¿Y qué quiere decir el 'wee'? No es el 'wee' de la pronunciación de la palabra china para secreto, ni tampoco la palabra china para dulzura. No es ninguna de las dos. En el budismo tántrico, 'wee' es la pronunciación del nombre del Rey Dragón. Muy fácil de recordar. Suena [en mandarín] igualito que las palabras para secreto y para dulzura.

Enseguida deben recitar este mantra ciento ocho veces, y después pedir su deseo. Ya pedido el deseo, visualicen que los cinco budas, transformados a partir del Rey Dragón allá arriba en el espacio, emiten luz sobre este jarrón del tesoro. Cada vez que practiquen este Yoga tienen que repetir la misma visualización: el Rey Dragón transformándose en los Cinco Budas, y los Cinco Budas emitiendo luz sobre este jarrón.

Después de siete días seguidos de esta práctica de Yoga, este jarrón se convertirá en un jarrón del tesoro. ¿Y qué significa todo esto? Significa que los seres humanos no son los únicos con el deseo de llegar a ser budas: el propio Rey Dragón también anhela muchísimo llegar a ser un buda y alcanzar la iluminación. Así que, cuando ustedes le suplican con sinceridad que se convierta pronto en Buda, él se pone muy contento. A veces el Rey Dragón desea que se le conozca como el Buda Rey Dragón, o con cualquier otro nombre de buda. Entonces, cuando le piden que llegue a ser Buda, se pone tan feliz que les concede muchísimos tesoros.

¿Y qué vamos a hacer con este jarrón del tesoro después de los siete días de meditación? Bueno, el siguiente paso es un poco más engorroso. Tienen que llevar este jarrón del tesoro al mar y suplicarle una vez más al Rey Dragón que alcance la budeidad, visualizando de nuevo a los Cinco Budas emitiendo luz sobre el jarrón del tesoro. Luego pidan otra vez su deseo, lancen el jarrón al aire y déjenlo caer al mar. Si el jarrón que prepararon era de oro, no lo tiren nomás sin decirme dónde lo dejaron caer; así yo puedo ir de noche, en traje de baño, a recuperarlo (el público ríe).

El jarrón consagrado es arrojado al mar
抛瓶入海 · El jarrón consagrado es arrojado al mar

Si el jarrón es de oro, renten una lancha y busquen a alguien de mucha confianza que los lleve remando hasta la mitad del mar. Claro que no remen hasta alta mar (el público ríe); digamos que nada más un poquito lejos de la orilla, y ahí piden su deseo y dejan caer el jarrón del tesoro al mar. Si su jarrón es de plata, entonces no tienen que pasar por toda esa molestia, y tampoco hace falta que me avisen, porque yo no nadaría por él ni aunque me pagaran cien dólares (risas).

Después de siete días de meditación y visualización, este jarrón del tesoro quedará investido de poder. En cuanto lo lancen, el Rey Dragón recibirá el mensaje. Se pondrá tan contento de atrapar el jarrón que les cumplirá su deseo.

Los resultados del Yoga del Rey Dragón

¿Tienen alguna pregunta hasta aquí sobre este Yoga del Rey Dragón?

(El Maestro Richard Yan preguntó si habría alguna dedicación de méritos al final del yoga.)

Su deseo sería la dedicación de méritos; es decir, le van a decir al Rey Dragón cuánto gastaron en el jarrón del tesoro, y que esperan que él de verdad le dé poder al jarrón y que él mismo llegue a ser un buda. No importa cuánto hayan gastado, con tal de que lo que él les devuelva sea mucho mayor (risas).

Se los digo a todos ustedes: con la lluvia pasa lo mismo. Después de siete días de meditación, y después de arrojar el jarrón del tesoro al mar, seguro llueve en un par de días. Si piden dinero, en cuanto lancen el jarrón el dinero les va a llegar. Pero tienen que ser muy sinceros: su visualización debe ser clara, tienen que estar recitando el mantra de verdad desde el corazón, pedir el deseo de verdad, y suplicarle al Rey Dragón con sinceridad.

Algunos de ustedes tal vez piensen: ¿qué le pasa a nuestro Gran Maestro? ¿Por qué no nos contó este secreto antes? Bueno, lo que yo pienso es que a veces lo bueno hay que guardarlo para después. Con esto no digo que los yogas anteriores no sean buenos; no me malinterpreten. En realidad todos los yogas son buenos, nada más que son distintos.

Les voy a contar otro secreto: el Yoga del Rey Dragón también se puede emplear para encontrar pareja. ¿Y qué hay que hacer entonces? Tienen que llenar el jarrón con las cinco hierbas solo hasta el cuello. Después llenan el resto del jarrón con polvo hecho de flores rojas, si son hombres, o con polvo hecho de flores blancas, si son mujeres. Coloquen este polvo hecho de flores (no el polen que provoca la fiebre del heno en Estados Unidos, ojo) como la capa de arriba del jarrón.

Una vez puesto el polvo de flores, si son hombres tienen que visualizar a su novia sentada encima del jarrón, mientras ustedes la van empujando hacia adentro con la moneda y la sellan ahí dentro.

Si son mujeres, visualicen el polvo blanco como el novio en quien tienen puesto el corazón. Visualícenlo sentado encima del jarrón y que ustedes lo van empujando hacia adentro y lo sellan con la moneda. Practiquen así, también durante siete días. Luego, pasados los siete días, tienen que hablar con el Rey Dragón y pedirle que les conceda una novia, o un novio; en realidad, ya no nada más como amigo, sino como pareja de matrimonio. Y esto también es un secreto.

Yo sé bien lo que pasa con tantos hombres y mujeres que no logran encontrar pareja. Cuando yo estaba en el equipo de topografía del ejército, uno de mis compañeros le escribía todos los días a su novia y le mandaba las cartas por correo urgente certificado. Su novia también le escribía todos los días. Así que cada día él apartaba una hora fija para esperar al cartero. Para nosotros era facilísimo saber si ese día le había llegado carta o no. Si recibía una, andaba gritando y brincando, y trabajaba con un entusiasmo tremendo. Si no había carta, ladeaba la cabeza, se recargaba en la pared y no podía trabajar.

Yo también he tenido experiencias así, pero las mías nunca fueron tan graves, porque no era tan obsesivo como ellos en los asuntos del amor. Yo era más bien como Jesús y el Dr. Sun Yat-sen, que practicaban el amor universal (el público ríe).

Así que, si saben cómo colocar el polvo de flores, recibirán matrimonio cuando busquen matrimonio. Para el dinero y para la lluvia, basta con las cinco clases de hierbas. Nuestro Yoga del Rey Dragón es de verdad un secreto, pues creo que no lo habían oído antes. El Rey Dragón está muy contento de que yo dé esta enseñanza hoy. Quince Reyes Dragón, el Venerable Buda Rey Dragón, Amitabha, la Bodhisattva Kuan Yin, el Bodhisattva… [aquí termina la transcripción grabada]

先以欲勾之,再令入佛智。

Primero atráelos con el deseo; luego condúcelos a la sabiduría del Buda.